jueves, 26 de enero de 2012

fragmentaciones cinco. De la cortesía.

Mamá había parecido comprender, ya no lloraba a Nico ni andaba como antes por la casa............. con la fría y resuelta recuperación de los viejos frente a la muerte.


Pero Luis no quería acordarse de lo que había sido la tarde de la despedida. La casa ahí... con toda la infancia.


El jardín donde el y Nico habían jugado a la guerra.


Los dos perros indiferentes y espúpidos.


Ahora... casi... era capaz de olvidarse de todo eso.


...mientras bebía la taza de cafe que Laura le alcanzaba sonriendo.


Dijo SÍ.



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